
Dicen muchos analistas que los mercados financieros y en particular la bolsa son como la vida. Un conjunto de expectativas que se cumplen o que no lo hacen, pero que en todo caso provocan cambios en nuestro estado de ánimo y condicionan nuestras decisiones.
Muchos desconocerán las teorías sobre la "divina proporción", también llamada "aurea proportione" o "proporción de dios". Seguro que aún son menos los que conocen su origen y significado, pero se asombrarían de la cantidad de elementos cotidianos que responden a dicha proporción. Algunos de los economistas clásicos se decidieron a observar si dicha proporción se cumplía también en los mercados financieros buscando fortuna. Se duda de que algunos lo consiguieran, pero lo que lograron sin lugar a dudas es que la usáramos como herramienta de análisis para el estudio de valores, indices etc. etc.
Si a cualquiera de ellos le preguntáramos por el origen de sus estudios, estoy seguro que muchos responderían correctamente. Pero si les preguntáramos a todos los que la aplican también estoy seguro que la mayoría los desconoce.El estudio de las matemáticas que hacían los griegos, los auténticos padres del conocimiento universal, era totalmente diferente de los conceptos que ahora podemos tener. Así los números surgen como representación de la realidad filosófica El uno simboliza a dios/es, el todo, se simbolizaba mediante un triangulo con sus tres lados iguales. A lo mejor a alguno les suena la representación cristiana de Dios del triangulo con un ojo dentro. Lo de que cada lado se corresponde con cada una de las partes de la Santísima Trinidad ya es harina de otro costal ..... El dos simboliza al hombre y a su dios/es. El tres añade a la naturaleza, y todos ellos se representan con formas gráficas basadas en la geometría. Los antiguos griegos buscaban la esencia de la naturaleza humana y aplicaban la geometría y las matemáticas para ello. De ahí se les ocurrió buscar la manera de simbolizar la relación entre dios/es y el hombre. La escuela de Tales de Mileto, llegó a la conclusión de que debía ser aquella que simbolizara la resultante de dividir una parte entre el todo al que pertenecía, y que se mantuviera constante con independencia de cuanto fuera dicho todo. No voy a aburrir más ni con matemáticas ni con filosofía, pero de ahí surgió "Phi": "La divina proporción".
Siglos después un aprendiz de mercader en la Italia del siglo XI, Leonardo de Pisa (Finonacci), ya con el conocimiento matemático de los árabes, profundizó en "Phi", llegando a establecer la serie que sobre números enteros arrojaba dicha proporción, formulando su famosa "serie de Fibonacci, y que no era otra que la resultante de sumar al resultado de un sumando, el sumando anterior: 1,2,3,5,8,13,...
A partir de estos números es fácil calcular a "Phi", ya que supone el cociente entre cada número y el inmediato anterior, comprobándose que se aproxima siempre a una misma cantidad: 1,618...
El lector no iniciado en estos temas, se sorprendería que la misma proporción se encuentra, desde entre los dedos de nuestras manos, hasta la relación entre extremidades inferiores y superiores, pasando porque la mayoría de las frutas siempre germinan siguiendo dicha serie (coja una manzana y cuente bien sus pepitas), y terminando porque constituye la proporción perfecta seguida desde edificaciones como el Partenón hasta grandiosas catedrales, y por supuesto entre las más relevantes obras pictóricas del renacimiento.
Pues bien, llevado a los mercados y a la bolsa, hoy no hay herramienta que no disponga de una funcionalidad para calcular dichas proporciones sobre el movimiento en los precios.
En las últimas semanas uno de los grandes debates en los mercados era si la bolsa americana, y en especial aquello que ha sido casi el único motor en los últimos tiempos, como sus valores tecnológicos, había llegado a su techo, entrando en fase de corrección.
Habían saltado algunas alarmas y los agoreros hablaban de que si las elecciones americanas por aquí, que si Obama por allá, que si las materias primas, que si burbuja (de esto hablaremos otro día), etc. etc.
Al final los analistas técnicos debemos ceñirnos a nuestras herramientas y a nuestros fundamentos (que no fundamentales aunque también , y eso debe ser palabra de ley para nuestras operativas. Si analizamos el comportamiento del indice Nasdaq100 en los últimos meses podemos apreciar la caída desde máximos en 2.880 puntos, que provoca dicho sentimiento negativo.
Pero ¿y si es solo una corrección que confirma el todo alcista?. ¿Adivina el lector dónde ha parado dicha caída?: Pues eso ... justo en la proporción simbolizada en forma de retroceso por el primer nivel más relevante de Fibonacci. ¿Cómo interpretamos ese comportamiento?: Pues sencillo, fijamos stop loss justo por debajo de dicho nivel. Mientras tanto, mantenemos largos en dicho índice, ya que como han visto desde el principio de este post ... "la divina proporción nos protege".
Que lo disfruten.

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