Existen varias generaciones que conservan en su memoria como
primer recuerdo de un vehículo de motor, aquel modelo que o bien era de la
marca Fiat, o bien había sido fabricado bajo su licencia. Modelos que en años difíciles
como los actuales, supieron aplicar las bondades de la industrialización a la
fabricación de productos que al menor coste posible, permitiera acceder al
sueño de movilidad en automóvil al mayor número posible de ciudadanos.
¿Recuerdan aquellos tiempos a los de ahora?. Pues sin duda
en algo si. Son tiempos difíciles para mucha gente en la vieja Europa y si
giramos la vista a los principales mercados emergentes, al margen de los nuevos
ricos existe una ingente masa población que sin poder acceder a los vehículos de
lujo, volcarían gran parte de su ilusión de prosperidad, y por tanto de su
esfuerzo económico, en dar ese cambio de estatus que supone por ejemplo para un
chino o un indio de clase media, poder tener un vehículo, o no tenerlo.
Aquellos éxitos de las marcas que se enfocaron y esforzaron
en cubrir esa demanda, en las décadas de los cuarenta, cincuenta y hasta los
ochenta en España, no tienen por qué ser diferentes hoy en día en muchos
lugares. La necesidad de encontrar coches asequibles y con mantenimientos y
funcionalidad accesible, es común tanto para muchos segmentos de la población
europea, como para la de otros lugares del mundo. Sin duda en este empeño, la
marca italiana Fiat no solo ha sabido mantenerse con un rumbo invariable, sino
que además y a pesar de múltiples adversidades ha seguido siendo fiel a su espíritu,
acompañándolo de una diversificación adecuada.
La difícil situación del mundo del motor pasa por no solo
una recuperación económica, sino también por una adecuada mirada a esos países emergentes,
y la Fiat, está haciéndolo de una manera sobresaliente para todos los públicos.
Puedes encontrar allí, desde el Fiat Seiscientos más personalizado tipo … Barbie, hasta el convencional motor de menos de un litro de cubicaje que solo
pretende ser cuatro ruedas capaces de trasladarte de un sitio a otro en mejores
condiciones que una motocicleta o carricoche.
Lo que a nosotros nos ocupa no es solo su estrategia como
negocio, sino el aspecto técnico de sus valores. El mes de abril está siendo
como dice el refrán de “aguas mil”, es decir convulso , volátil y con más
sobresaltos de los esperados.
La indefinición que hemos encontrado nos ha llevado a cerrar
varias posiciones que nos han dejado ilusiones en el cajón, con respecto a más
de una estrategia en la que confiábamos. De nuestro radar, casi todos los
valores han tenido un comportamiento bursátil decepcionante, salvo uno, Fiat.
Observando su desarrollo técnico podemos significar la
aparente formación de un doble suelo en el entorno del nivel de los 4,00€ que
nos permite establecer una zona de stop muy clara por debajo de él.
Tímidamente, los estocásticos y el Macd parecen darnos luces de retomar las
alzas, y aunque por arriba y como objetivo el nivel de los 4,8€ parece infranqueable,
la superación de los 4,4€ abriría el camino a intentar al menos alcanzarlo.
Por ello, establecemos estrategia de toma de posiciones,
cosa que hemos hecho a 4,17€ con un stop ceñido al cierre en 3,90€.





























