La situación actual es como siempre en los mercados …
incierta. ¿Se acabarán los QE?, ¿Cuándo?, ¿A qué ritmo se retirarán?. ¿Crecerá
China, o el reciente dato de PMI avanza el fin de un gigante de crecimiento con
pies llenos de cadenas por la falta de libertad y derechos de sus ciudadanos?.
Y ¿qué me dicen de la evolución tecnológica?. ¿Se acabó el
brillo Iphone, Ipad etc ., devorado por sus retroalimentados competidores asiáticos?,
¿Google engullirá el mercado de internet ante la impavidez de gobiernos,
neoincultos, neogurus de nada, y neogurus meapilas, que ven como les roban sus
identidades, contenidos y toman los datos de su vida para alimentar un
gigantesco Gran Hermano que encima ahora quiere controlar hasta lo que vemos?.
Demasiadas variables, demasiadas preocupaciones, demasiados
lobos con pieles de ignorancia. Mientras en la vieja Europa nos conformamos con
tildar a la Merkel de dictadora, y ponerle un mote de videojuego al gobernador
de nuestro banco central.
Y así sigue la vida, y así seguirá. No se confundan. Unas
veces una cosa y otras veces otra, y un montón de lobos ahí fuera que solo
buscan … dinero.
Algunas veces hemos planteado, e incluso hemos intentado,
seguro que sin éxito, darle un barniz a esto de los mercados de cierto
misticismo y de cierta filosofía. La lógica en los mercados solo responde a
unos que quieren quedarse con el dinero de otros, a cambio de papeles que
prometen cosas. Y solo eso.
Algunas veces veo a los niños jugar a eso de la cerilla
encendida que van pasando de unos a otros , (la versión moderna es la de un
juego infantil con forma de bomba, ¡qué ironia! Tenia que haber sido con forma
de burbuja.), hasta ver quien es quien la suelta porque se quema o se la apaga,
y ese … pierde. En los mercados pasa igual, quien se quede con el papel cuando
se apagan las luces … pierde, porque su dinero se lo ha quedado otro.
Dentro de ese barniz necesario para abstraernos de tan
miserable juego, nuestros seguidores saben que hemos recurrido más de una vez a la
gloria de la proporción divina, esa que para algunos rige el mundo, y que para
otros, como nosotros, indica cierto camino de perfección y belleza en algunas
de las artes que nos alejan de la triste levedad del ser humano. El operar en
los mercados requiere cierto arte para el común de los mortales. Cierto arte, para poder superar las duras embestidas ya sea
de un oso cavernícola o de un toro desbocado.
¿Y todo esto para qué?. Pues simplemente para intentar
identificar oportunidades en las que uno pueda intercambiar su dinero por esos
papelitos, sin que sea quien se queme los dedos con la cerilla o le explote la “infantil”
bomba en sus manos, o la burbuja en los mercados.
Uno de esos casos podría ser la situación actual de los
valores de Apple. Desde que en 2010 iniciara su vertiginosa subida, (de los 240
USD hasta los 720 USD en 2012) como bandera de refugio ante la que estaba
cayendo, todos aquellos que seguían el valor afirmaban que éste tendría que
caer irremediablemente. Las dudas sobre sus últimos productos y sobre el efecto
de la durísima competencia asiática, han minado el valor desde aquellos
máximos. Por nuestra parte tuvimos la fortuna de retirarnos en el último
trimestre de 2012, pero todos aquellos que se dejaron llevar por las bondades
de cientos de comentarios y análisis de todo pelo, en ese último trimestre de
2012, se quedaron con la cerilla y se quemaron.
Desde entonces el valor ha caído desde los 720 USD a los 420
USD, e incluso los 380 USD. Pocos son los que presumían tal caída.
Ahora bien, llegados a este punto ha salido su CEO a la palestra. A gran diferencia del difunto Jobs, Tim Cook es un financiero con concepto de empresa, y de los mercados. El incuestionable éxito de Apple durante los últimos años, reventando el mercado a base de diseño e innovación, no es comparable con el perfil que puede aportar su actual CEO. Pero no son despreciables las aptitudes y bondades del mismo. Él sabe que el mercado además de diseño, tecnología e innovación es también dinero … y eso a Jobs … le daba un poco igual.
Por eso Cook, no solo sigue en una labor de búsqueda de
nuevos retos tecnológicos como es inherente a la compañía de la manzana, sino
que va a aportar esas políticas que en los mercados requiere una compañía como
la suya. Ha empezado por darle a sus inversores lo que quieren … dividendo …
dinero. De momento, desde ese punto la caída se ha frenado.
Por cierto y por no olvidarme de ese barniz místico … ¿saben
ese punto a que equivale? …, efectivamente al 61,8% de toda la subida desde 2010-2012. Fibonacci
sería de Apple. ¿Será este el punto de una bella vuelta a los máximos?.
Pues si Bernanke … que creo que era más partidario de las
viejas BlacKberry, y super Mario, que
por motivos evidentes debe ser más de Nintendo .. le dejan … quizás. Los chinos
ya sabemos que solo copian …





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