Es evidente que la situación actual de los mercados tanto americanos como europeos es cuanto menos interesante. Nos enfrentamos ante una moneda, con sus dos lados simétricos pero con situaciones diferentes.
Por un lado tenemos unos mercados americanos, que tras las inyecciones de la FED de los últimos años, solo hace unos pocos días temblaban con la posibilidad de que dichos estímulos cesaran y los valores cedieran. Por el contrario los bonos habían perdido también su atractivo desde las alturas.
Antes de avanzar más en este post, una pequeña reflexión relativa a un comentario que me realizó hace unos pocos días un estudiante de economía de los primeros cursos .. “¿pero no se supone que cuando las bolsas de valores suben, … el precio de los bonos debía caer?”, … mi respuesta fue rápida … “los modelos hay que supervisarlos y revisarlos diariamente porque no contemplan la existencia de Bernanke´s o de Draghi´s”. Él me contestó: “pues entonces no son modelos”, … claro si lo fueran y fueran fiables, .. no habría ministros de economía ni presidentes de bancos centrales.
Esa es la situación al oeste del océano atlántico. Una suposición de que los valores caerán ante retiradas estimadas de estímulos, y una caída de los bonos ante posibles subidas de tipos de interés. Pero, ¿el aspecto técnico es de que eso vaya a ocurrir?: Pues más bien no.
Es evidente que nuestra última estrategia
sobre el Nasdaq 100 no ha funcionado como teníamos previsto, y de no haber cerrado nuestras posiciones cortas de abril, al llegar al stop fijado, nuestras pérdidas hubieran sido mucho mayores. Observando el gráfico, y aplicando Fibonacci al ascenso del índice fijado en los mínimos de 2010, podemos ver como cayó hasta el 61,8% EXACTO, pero ha retomado su senda alcista superando los máximos y entrando en un nuevo ciclo que … no tiene referencia por arriba.
Con este planteamiento, ¿qué hacemos con los bonos americanos?. Pues es evidente que los mercados no son sencillos. También parece claro que los planteamientos de modelos académicos tampoco son aplicables dogmáticamente. Si echamos la vista atrás, podemos ver que los bonos han sido mucho más fieles a la intervención monetaria, como no podía ser de otra manera ya que la FED ha actuado directamente sobre ellos.
Por otro lado, los últimos años han estado marcados por la aplicación de políticas monetarias en USA, ya que las fiscales se veían mermadas por tres razones fundamentales: 1ª Reducción de los ingresos fiscales, pero también, 2ª afectación como drenaje de fondos de las políticas asistenciales (Obama Care), y 3º Limitaciones a su expansión fijadas por la mayoría republicana en el congreso. Con estos antecedentes parece que, aun pequeñas, tasas de crecimiento crecientes, aportaran la posibilidad de manejar una política fiscal que hasta ahora estaba en un segundo plano. ¿Qué pasará si se implementan este tipo de políticas a la vez que se van cerrando los QE?. Es presumible que crezca la demanda interna, así como las rentas disponibles y la inversión. Menos dólares en circulación, afectaran al cambio, que incidirá positivamente sobre los costes de las importaciones, beneficiando los costes de la producción. En las exportaciones encontraremos el efecto contrario, pero el empleo que crecerá será el interno y no el asiático.
Con esta previsión de escenario, esperaremos ciertas subidas del dólar frente a otras monedas, y esperaremos la confirmación de la ruptura al alza de los índices americanos, para apostar porque seguirán subiendo y nos confirmen ese nuevo ciclo que parece que apunta el Nasdaq100.
Con lo que a los bonos respecta, de momento los mantendremos, considerando que aunque puedan sufrir inicialmente, es posible que la relación de cambio en inversiones procedentes de moneda euro, compense, al menos en su mayor parte las posibles caídas en el precio de los bonos actuales de nuestras carteras.
¿Y en la vieja Europa?. Aquí lo tenemos un poco más fácil. No porque Mr. Draghi, sea más previsible, ni porque el maremágnum político no pueda dar sobresaltos. Lo único que nos facilita la previsión es precisamente que el BCE se plantea ahora, y así lo ha declarado la semana pasada, iniciar medidas similares a las aplicadas por la FED ya hace 5 años. Si analizamos que ocurrió desde entonces, podemos intentar dimensionar lo que podríamos esperar: Subidas en las bolsas de valores con cierto mantenimiento de los precios de los bonos, y cierta depreciación de la moneda. Los dos últimos efectos, muy monitorizados y controlados por el propio BCE.
Las bolsas de valores europeas han crecido en los últimos dos meses hasta niveles con una muy considerable sobrecompra. Parece claro que pueden romperse los niveles de resistencia (en algunos casos como el del Ibex, pueden considerarse ya superados), y en consecuencia deberemos esperar un Throw Back a los mismos para coger un tren que de momento se nos ha escapado. En él, cuando se produzca que a buen seguro lo hará, tomaremos posiciones.
Con respecto a los bonos europeos, los beneficios de nuestras carteras nos han dado la razón frente a aquellos que a primeros de año, solo esperaban subidas de los tipos de interés, ya que … “no podían estar más bajos”. Pues nos salimos con la nuestra, ya que no solo Draghi ha demostrado que aún podían estar más bajos, sino que nosotros no nos olvidábamos de que la mejora de la confianza provocaría caídas en las primas de riesgo, que directamente inciden en el tipo de interés real. Esto no lo esperaban aquellos que se guían solo por los tipos de interés nominales.
En consecuencia, y dados los beneficios de nuestras carteras, creemos que es prudente vender parte de las mismas y gozar de liquidez para poder aprovechar nuevas oportunidades. Dicha parte no superará el 50%, ya que creemos que aún queda algo de recorrido, no comparable al anterior, para poder aprovechar dichos bonos, sobre todo en los centrados en empréstitos corporativos y de países periféricos como los de nuestra bendita España.
Estas son nuestras claves para el inicio de un verano que promete no ser tranquilo en los mercados. No por miedos o incertidumbres como en años anteriores, sino por posibilidades y oportunidades.
Lo iremos viendo.


